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Pop art war
Lugar de sacrificio inadecuado ¿no hay quién lo desate?
Ocupar mal el congreso ¿sabrá más el discípulo?
Lugar provisional de ejecución
Gritar en exceso
Lugar clandestino de encuentro y decisión
Señales erróneas nos indican el camino
No hay quién los ayude
Matar animales en el espacio público
Uso indebido del espacio aéreo
Uso indebido del espacio marítimo
Fuego consumiendo el paisaje
Follar
Invasion improcedente de un país
Fosas comunes en espacio común
Manos Minas

Usos inadecuados del espacio público: Inventarios incompletos
Inappropriate uses of the public space: Incomplete inventories. 2009

/ESP/

Los elitistas catálogos razonados investidos de apariencia democrática, siempre nos han ocasionado serias dudas metodológicas. Sus paralelismos con el mundo contemporáneo son todavía más evocadores y románticos. Las culturas de archivo, los inventarios, las listas clasificadas y numeradas nos han llevado a situarnos en este fascinante escenario.
Así pues, presentamos un “archivo”, incompleto, con la firme voluntad de catalogar ciertos aspectos que pueden ampliar la noción del espacio público, sus usos e identidades. La enumeración no es tanto documental como conceptual. Algunas elecciones ya las conocíamos, otras aparecen accesibles a distintas formas de conocimiento y aprendizaje.

¿Se imaginan que la invasión de un país fuera concebida como un uso inadecuado de la ordenanza pública?…, ¿o los lanzamientos al mar de presos políticos desde una aeronave, los campos de exterminio en general y los situados provisionalmente en los estadios y plazas de toros?..., ¿y los lugares de encuentro y decisión de los mismos?...
Entrando en detalles topográficos, podríamos citar, las fosas comunes que alteran y modifican el paisaje. En nuestra historia más reciente, la irrupción del Teniente Coronel Tejero, en el Congreso de los Diputados (pistola en mano). O la instalación internacional de minas antipersonas (de las que sí podría existir un inventario detallado).
Rebajando el tono del discurso, no podemos gritar, follar, desnudarnos y por supuesto sacrificar animales en la vía pública. Razonable. Sí podemos efectuar viajes, hoy tan de moda, a los lugares donde se han desarrollado conflictos y matanzas, llamados Pop Art War (divertido guiño lo del Pop Art).

Citando a Alberto López Bargados parcialmente “…no está de más recordar a veces que el arte puede ser una mentira que nos permite descubrir…” la fatuidad.

/ENG/

Elitist, well-reasoned catalogues clad in democratic costumes have always confronted us with important methodological doubts. Their parallelisms with the contemporary world are even more evoking and romantic. Cultures rich in files, inventories, classified and numbered lists have placed us in this fascinating scenario.
Thus, we are presenting an incomplete “file” with the strong will of recording certain aspects that may broaden our notion of the public space, its uses and identities. The nature of the listing is more conceptual than documental. We were already acquainted with some of the choices while others are accessible to different forms of knowledge and learning.

Can you imagine if invading a country were perceived as an inappropriate use of the public ordinance? Or, for the same matter, dropping political prisoners into the sea from an airplane, or the existence of extermination camps in general or those placed temporarily in stadiums and bull-fighting rings? Or the meeting places where such decisions were taken …?
If we get into topographic details, we might include the communal graves that alter and modify the landscape. In our recent history, perhaps Lieutenant Coronel Tejero bursting into the National Deputy Congress with a gun in his hand. Or the worldwide placement of anti-personal landmines (of which a detailed inventory can surely be kept).
Lowering down the tone of our discourse, we cannot shout, fuck, get dressed, and certainly not slaughter animals in a public space. That’s reasonable enough. Nonetheless, we surely can travel to places, so fashionable now, that have witnessed conflicts and mass killings called Pop Art War (a funny nod to the concept of Pop Art).

Somewhat quoting Alberto López Bargados “…sometimes it is worth remembering that art can be a lie which allows us to discover …” conceit.